Por lo anterior y al paso del tiempo y despues de haber trabajado con grupos de alumnos de nivel básico, medio superior y superior sigo pensando que para ser profesor no solo hay que quererlo sino que hay que serlo. Y que como decían mis profesores “se estudia más cuando se sale de la escuela que cuando uno asiste” y ahí los quiero ver.
martes, 11 de mayo de 2010
"Mi confrontación con la docencia"
Por lo anterior y al paso del tiempo y despues de haber trabajado con grupos de alumnos de nivel básico, medio superior y superior sigo pensando que para ser profesor no solo hay que quererlo sino que hay que serlo. Y que como decían mis profesores “se estudia más cuando se sale de la escuela que cuando uno asiste” y ahí los quiero ver.
La aventura de ser maestro
Es importante observar que a pesar de tener problemas al inicio de esta aventura, generalmente lo negamos pensando en que solo a nosotros nos pasa ya que cuando preguntas a tus compañeros si tienen algún problema con los grupos la respuesta es no, esto te pone en tensión y con la idea de revisar nuestro proceder. Con el paso del tiempo, la acumulación de experiencias nos permite ir corrigiendo los errores cometidos y apuntalando los aciertos realizados en beneficio de los alumnos.
Cabe mencionar que la idea que tenemos en principio de cómo atender a nuestros alumnos deriva de la imagen que tenemos de alguno(s) de los profesores que tuvimos en nuestra preparación y que no tiene nada que ver con nuestra identidad profesional, la cual vamos construyendo con el tiempo por lo que, cada día, antes de explicar un tema, necesito preguntarme qué sentido tiene el que yo me ponga ante un grupo de alumnos para hablar de esos contenidos, qué les voy a aportar, qué espero conseguir. Y luego, cómo enganchar lo que ellos saben, lo que han vivido, lo que les puede preocupar, con los nuevos contenidos que voy a introducir. Por último me lanzo un reto: me tengo que divertir explicándolo, y esto es imposible si cada año repito la explicación del tema como una salmodia, con la misma gracia en el mismo sitio y los mismos ejemplos.
"Los saberes de mis estudiantes"
- Comunicación entre ellos vía correo electrónico y redes sociales.
- Busqueda de información para resolver tareas escolares.
- Entretenimiento (descarga de : música, videos, juegos, etc.).
- Noticias: del país, mundiales y tecnológicas.
- Mercado libre.
¿Qué podemos hacer para aprovechar esos saberes en el aula?
Que la solución de tareas se de mediante un trabajo colaborativo, intercambiando información y puntos de vista de la actividad propuesta, que les permita determinar los contenidos previo análisis y que no se vuelva una actividad donde simplemente se copia la información de alguna pagina de la web que en muchos casos no tiene nada que ver con lo solicitado.
¿Quién van a enseñar a quién y que se enseñará? y ¿Donde lo harán?
El aprendizaje será mutuo ya que ambas partes tienen que enseñar, ¿que enseñarán?. El profesor aprovechando su experiencia podra recuperar lo que los estudiantes hayan generado como aprendizaje, haciendo énfasis sobre aquel contenido que haya obtenido de páginas serias que le den un tratamiento "cientifico" a los temas para trabajar las competencias disciplinares (propias de la asignatura, sin olvidar el desarrollo de las competencias genericas que apliquen de forma más directa y natural como : el trabajo colaborativo, trabajo autónomo, pensamiento critico, habilidades de la comunicación, etc.).
En donde se realizarán estos aprendizajes, en espacios múltiples, en donde se encuentre el alumno: casa, biblioteca, café internet, salón de clases, laboratorio, taller; en el que se realicen las actividades académicas programadas acorde a la modalidad educativa y al programa de formación que se encuentre cursando.
